Esta máscara de látex de cabra montés parece tener ahorros, una experiencia vital cuestionable y ningún miedo a las consecuencias. Una máscara para personas que, en las fiestas, no "se unen a la celebración", sino que de repente quieren situarse en algún lugar elevado y mirar a los demás desde arriba en silencio.
Los cuernos: majestuosos. La mirada: alarmantemente tranquila. Te la pones y enseguida tienes la energía de un animal que escala sin problemas paredes rocosas verticales y, al mismo tiempo, permanece emocionalmente inalcanzable. Perfecto para festivales, despedidas de soltero o situaciones sociales en las que se quiera transmitir sutilmente: "Ya he alcanzado mi forma definitiva."
Fabricado en látex de alta calidad. Desprende un ligero aroma a caos y a historias muy buenas.